Hechizo de amor de las Siete Reinas de Corazones

Hechizo de amor de las Siete Reinas de Corazones

Necesario para el hechizo:

  • Siete cartas francesas que representan a la Reina de Corazones.
  • Siete velas rojas.
  • Tiza en polvo.
  • Siete hojas de verbena.
  • Una fotografía de la persona de la que quieres enamorarte.
  • Un par de tijeras.
  • Aguja e hilo rojo.
  • Una pequeña bolsa de tela roja.

El hechizo:

  • Con tiza en polvo se crea un gran círculo en el suelo. Su diámetro debe ser de al menos dos metros.
  • Coloca las siete velas rojas equidistantes entre sí alrededor del círculo de tiza.
  • Coloca las siete cartas delante de cada vela.
  • Enciende las velas en el sentido de las agujas del reloj desde la que está orientada al este.
  • Mirando hacia el Este, arrodíllate ante la fotografía y recita esta fórmula mágica siete veces: “Oh Alta Sacerdotisa del Amor, Reina de los Corazones, te invoco en este círculo de poder. Concédeme la gracia. Orisa Ti Banda Orife. Orife Ti Banda Orisa. Diosa de la pasión que todo lo ordena, te invoco en este círculo de poder. Concédeme la gracia”.
  • Deje caer una hoja de verbena a la vez sobre la fotografía de la persona que quiere enamorar recitando estas palabras mágicas para cada hoja: “Orisa Ti Banda Orife. (nombre) estarás enamorado de mí!”
  • Ahora corta la fotografía en siete partes (posiblemente iguales) y con aguja e hilo rojo cose cada recorte a cada una de las siete hojas de verbena.
  • Ponga todas las piezas cortadas y cosidas dentro de la bolsa de tela roja.
  • Deje que las velas se desgasten y tírelas.
  • Recoge el yeso usado durante el ritual de amor y ponlo en la bolsa de tela.
  • Mantén la bolsa debajo de tu cama durante siete noches consecutivas.
  • El octavo día, al amanecer, ve a un arroyo. Quema seis de los esquejes que has cosido con hojas de verbena (una que conservarás) y esparce las cenizas en el arroyo. Esconde el recorte en un lugar donde nadie lo encuentre. El día que quieras “deshacer” el hechizo, ponle sal durante una semana y luego quémalo y entiérralo.

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